Todo buque que se precie, sabe que su mejor destino es encallar y naufragar.
Cuando nací, ya existía el asfalto, letras de molde, conversaciones telefónicas, leyes y circos ambulantes. En este momento de mi vida, no me puedo ir de este mundo sin devolver algo de lo que la cultura me dio e hizo de mi. Es decir que el procesamiento de todo lo que recibí debe ser transmitido de alguna manera.
Empezando con mi ideología es decir con aquello que venía impreso en las proteínas de la leche de mi madre. Y que ahora me delatan al escribir estas líneas.
Un blog o un cuaderno de bitácora, es la forma que más me cabe para ese intento. Versará sobre el psicoanálisis en primer término, que me permitió varias vidas. Y al que vivió varias vidas le tocan varias muertes. Eso sí, las muertes que vengan, pero sin drama más bien con humor.
Contendrá algo de literatura , de cine, de ciencia y de todo aquello que mi curiosidad y mi estética me permitan.
Estamos hecho de letras acodadas por carne triturada por un real que siempre nos recuerda nuestro origen carroñero. Algo de esto se verán en este intento. Por lo demás incluiré también todos los escritos de aquellos que me gusten y me lo permitan.

sábado, 25 de septiembre de 2010

La sublimación. El deseo y la creatividad.



Toda reflexión acerca de la sublimación debería plantearse en primer lugar, que categoría la define, o sea si es un concepto y cual es su status de validación en  la teoría psicoanalítica.
Para ello debemos localizarlo en que posición se ubica en la clínica y su conexión con el resto de los conceptos.
Por la ambigüedad con que es tratado en los textos  y por el enfoque de su relación con las practicas artísticas se corre el riesgo de ver en la sublimación un simple destino de la pulsion y no como lo señala M. Menassa, un mecanismo fundamental en la creación de la civilización.
Para sublimar  el sujeto necesita libido que se le sustrae al objeto amoroso y deviene como libido narcisista, es decir  energía del yo.
El narcisismo es absolutamente  necesario pues de él parten  las energías de la sublimación.
La sublimación procede un desvío de la libido  que en lugar de quedarse en el yo, se transforma en producto social, o sea  todo  aquello que   tenga  como destino  alguien a quien realmente no conozco.
El amor también esta en el comienzo de todo.
Amar es dar lo que no tengo a quien no es, o sea la sublimación es el mecanismo psíquico en el cual se asienta la producción de civilización.
El hombre tuvo que aprender a generar  las palabras frente a la necesidad de transformar la naturaleza, se vio forzado  ha hablar, es decir sublimar, abandonar su condición animal para dar comienza a la civilización.
El narcisismo es fundamental en la creación de la historia, porque esa energía que esta en mi propio yo, en lugar de seguir amándome a sí mismo va a hacer una producción social, de carácter civilizador.
La energía que se gasta en el proceso, es energía que no sirve para nada, es la que invierto en mi propio amor, no le quito nada a nadie, solo resto algo que solo ilusoriamente me da utilidad.
La escuela Kleiniana toma el concepto de sublimación como una función restitutiva, es una reparación simbólica de las lesiones imaginarias introducida en la imagen fundamental del cuerpo materno.
La sublimación debemos delimitarla en primer lugar de la idealización.
Este es un proceso concerniente al objeto y en virtud del cual este es engrandecido y exaltado psíquicamente, sin que se cambie su naturaleza.
La idealización es posible tanto, en el ámbito del yo como en la libido objetal.
Para Freud  la sublimación queda totalmente por fuera de ideal del yo y quedando impedido por esto de cualquier asimilación a algo que imaginariamente se pretenda como “soberano bien”.
Lacan retoma el concepto en el seminario de la Etica y sigue a Freud al subrayar como fundamental el reconocimiento social puesto que puede decirse que las pulsiones han sido sublimadas en la medida que se han desviado hacia objetos socialmente valorados.
Y es esta dimensión de los valores sociales compartidos lo que permite ligar el concepto de sublimación con el estudio de la Etica.
Freud  pensaba que la sublimación completa era posible para algunas personas particularmente refinadas o cultas en cambio para Lacan  la sublimación completa, no es posible para el sujeto.
En Freud la sublimación plantea una nueva orientación de la pulsion hacia un objeto no sexual.
Para Lacan lo que cambia no es el objeto sino su posición en la estructura del fantasma.
La sublimación no supone dirigir la pulsion hacia un objeto diferente, sino cambiar la naturaleza del objeto donde la pulsion ya de antes se dirigía, “un cambio del objeto en si”, algo que resulta posible porque la pulsion “ ya de antes esta profundamente marcada por la articulación significante”.
La cualidad sublime de un objeto no se debe entonces a alguna propiedad intrínseca del objeto mismo sino que es simplemente efecto de la posición del objeto en la estructura simbólica del fantasma.
La sublimación reubica un objeto en la posición de la Cosa, eleva un objeto a la dignidad de la Cosa según la expresión lacaniana.
La Cosa  como algo de lo exterior, como extranjero, asimilado a lo interno, caracterizándose como imposible de imaginar.
La pulsion rodea al objeto “a” y este se constituye como causa del deseo.
Y allí precisamente en esta cosa intima y ajena, en ese vacío interior queda vinculado directamente con el surgimiento del significante, y alrededor del cual el sujeto crea y se constituye como tal.
El Das Ding como el territorio del objeto prohibido del deseo incestuoso.
Por el camino del encuentro entre el objeto estructurado en la relación narcisista, es decir imaginaria  y el otro objeto “a” que llega a constituirse como ausente solo con la aparición de un sustituto,  y que queda designado como imagen de “a” en tanto aporta una imagen que sostiene y cubre la ausencia del objeto perdido.
Entre estos dos objetos, en la pendiente de esa diferencia entre ellos se constituye la sublimación.
En este conflictivo espacio, se generan las condiciones de posibilidad de que la creación pueda hacer surgir algo a partir de la nada, o sea la generación de un significante nuevo.
Lo creado, reconoce en su belleza, la transmutación que realiza la función sublimatoria, puede entonces encontrar el lugar para el reconocimiento social que tanto par Freud como para Lacan era un elemento fundamental del concepto.
Los caminos sublimatorios pueden ser múltiples, el arte la ciencia y la religión  eran señalados por Freud como los únicos espacios por donde solamente pocos hombres eran capaces de transitar.
Lacan viene a señalar que la sublimación completa para el sujeto es imposible. Pero es en el dominio de la creación artística y fundamentalmente en el arte literario, donde la poesía es puesta en el centro propio de la sublimación.
El acto sublimatorio es capaz de crear en el propio vacío un objeto que pueda trasformar lo siniestro, con  que la presencia de lo real amenaza al sujeto.
En este lugar, el humor, es también un nombre de la sublimación, pues  permite al sujeto surcar la experiencia de la escisión fundamental sin entrar en situación de horror.

Aunque sea el único.


Cuento. Roberto Molero. Septiembre 2001


La chirriante frenada y un golpe sordo aunque atenuado, bastó para perturbarle la mañana.
Casi alcanzó a intuir, más que  mirar, el pequeño y elíptico vuelo y su caída, en un ángulo que en la mirada  de un medico, era de mal ver.
Los ruidos de la calle parecían haberse disuelto. Todo por un instante se había detenido.
La mañana tenía  más luz, que lo debido.
Pensó en ese hombre tirado,  quieto, un tanto desparramado, boca arriba, sumamente quieto.
La gente se le aproximo lentamente, temerosamente.
Yo no me moveré, se dijo, que sean otros esta vez, en demasiadas ocasiones en su vida había estado en la atención de esos casos.
Que ayuden otros. Ya alguien llamaba por un celular a la ambulancia.
Pero se sintió inquieto, casi culpable, la insistencia del  contacto con la sangre, en la guardia le había terminado produciendo repugnancia.
Ahora que sean otros los responsables.
Un pensamiento obsesivo le surgió en un extremo de su conciencia.
Si no hubiese nadie en ese lugar, seria capaz de acercarse?Tendría compasión por el otro?
Se respondió que no. Aunque sea el único, el no lo haría.
Se iría. Correría avergonzado pero resuelto a cualquier lugar. Si estuviese su madre se refugiaría en  ella.
Que se joda, por ofrendar así su vida a la industria automotriz.
Por estar distraído. Seguro que es un ser miserable con sus pasiones.
Y con sus empleados y con sus amores. Bueno, que en la terapia lo remienden si pueden. Yo no tengo nada que ver con eso.
Estas ideas lo atormentaron fugazmente. Sintió seca la  boca.
Intento buscar un cigarrillo y allí, en la imposibilidad de hacerlo descubrió con horror que no podía moverse, que estaba mirando el cielo, que tanta luz era un siniestro presagio, que el asfalto le dolía en la nuca, que se estaba muriendo, que no podría ya almorzar.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Piedra negra sobre piedra blanca.


Poema. Cesar Vallejo.


Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
Tal vez un jueves, como es hoy de otoño.

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y,
jamas como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos…

sábado, 4 de septiembre de 2010

Frases inteligentes 9.

Todo el mundo se queja de su mala memoria, pero nadie se queja de su mal juicio. La Rochefoucauld.

Hay que saber escuchar. No nos prometieron el paraíso, nos echaron.

Tengo gustos simples. Me satisfago con lo mejor. O. Wilde.

Hijo mía, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna....G. Marx.

Cuando se dice que el dinero no da la felicidad se alude, evidentemente, al dinero de los demás. Sacha Guitry.

La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en otros planes. John Lennon.

No es que la vejez nos haga niños, sino que nos coge aun siéndolo. Goethe.

Si quieres saber el valor del dinero, trata de conseguirlo prestado. Benjamin Franklin.

El I Ching y la genética.

El I Ching, o el  libro de las mutaciones, es un sistema simbólico, pudiendo deducirse de sus relaciones, la diversidad del mundo viviente.
El sistema descrito se basa en un juego de relaciones  entre dos principios opuestos  Yang, masculino  y Yin, femenino
Estos dos principios Yang y Yin se distribuyen en parejas  hasta formar cuatro tipos  de diagrama.  Estas cuatro estructuras se combinan por tres para formar 64 hexagramas y cada hexagrama representa aspectos fundamentales de la vida.
Cuando el I Ching llego a manos de Leibniz, este se sorprendió maravillado al descubrir  que el libro definía  un sistema binario similar al que acababa de inventar.
Existe una correspondencia entre el orden “natural” del I Ching y el código genético.
Pues si se asimila convenientemente cada uno de los cuatro diagramas chinos a cada uno de los cuatro pares de radicales químicos  que componen el ADN, cada hexagrama equivale a uno de los tripletes genéticos.
Esta analogía nos lleva a pensar en alguna articulación posible también entre la genética como código de transmisión y el lenguaje.  Para comenzar tendremos que preguntarnos por el significante. Y en todo caso ¿Cuál es la química significante?
El  orden simbólico no es equiparable exactamente al lenguaje.
El lenguaje además de la dimensión simbólica, involucra también las dimensiones de lo imaginario y de lo real.
La dimensión simbólica del lenguaje es el significante, en donde los elementos no tienen existencia positiva, sino que están puramente constituidos por sus diferencias mutuas.
El orden simbólico es también el reino de la muerte, de la ausencia y de la falta. Es completamente autónomo, no es una superestructura determinada por la biología o la genética, es contingente con respecto a lo real. Los símbolos no provienen de lo real.
Desde un principio hay un universo de símbolos, y el orden simbólico es el determinante de la subjetividad y siendo el reino de lo imaginario de imágenes y apariencias, solo un efecto de lo simbólico.
Si bien el código genético es constituyente de todo lo que se llama viviente, y que permanece protegido de toda influencia ambiental, es solo en el ser humano donde se modifica estructuralmente, por acción de lo simbólico.
El mecanismo íntimo de esta transformación estaría  dado por un mas allá de la homologia entre  la estructura del código genético y el del lenguaje en tanto tendría una sobredeterminación inconciente.
Esto permitiría que un significante toque de alguna manera una proteína, que puede desencadenar una patología o iniciar un proceso de reparación.
En la química biología, vamos a observar un determinismo que nos viene dado por la combinatoria genética, en cambio en la química significante no hay tal determinismo biológico, ni siquiera podemos definirla por su opuesto, una indeterminación azarosa. Tendremos que pensar en un mas allá de esta polaridad y retomar el concepto de sobredeterminación, que va a tener el poder de abarcar y modificar las estructuras biológicas.
La sobredeterminación no es causa sino efecto.
Lo determinado o lo indeterminado son causas de realidades posibles y es así como se ha movido todo el cientificismo hasta el momento.
El psicoanálisis nos viene a despejar la cuestión de la causa a la que da  como perdida,  con la caída de La Cosa y la apertura al mundo del lenguaje ya que lo que queda es el Nombre de la Cosa.
Después de haber pasado en el recorrido histórico desde la flecha unidireccional de La Interpretación de los Sueños en la construcción del primer aparato psíquico, a las múltiples causas que generan tal efecto y se habló de la multipledeteminación, concepto que  alcanzó para dar cuenta del pre-consciente y que no alcanzó para definir la novedad alcanzada, el Inconsciente.
Así fue que tuvo que ser cambiada la unidireccionalidad de la flecha  y se partió desde el efecto para ir a buscar la causa. Se empleó el tiempo de la recurrencia que fue de ahí en mas el tiempo del Inconsciente y la causa no pudo ser determinada ni indeterminada porque la causa fue una inexistencia o mejor dicho una ex – sistencia. Se definió que la causa es el deseo Inconsciente pero se dijo que el deseo es su Interpretación, por lo tanto el Inconsciente no ex – siste a menos que sea interpretado.
Lo simbólico permite trasformaciones del orden corporal solo en el ser humano, en tanto que todos los demás entes (animales etc.) no se dejan influenciar estructuralmente por acción de la palabra.
Roberto Molero. 2004.

sábado, 14 de agosto de 2010

Frases inteligentes 8.

Adán era simplemente humano, eso lo explica todo. No deseó la manzana por la manzana misma, la deseó porque estaba prohibida. El error fue no prohibir la serpiente, entonces el se hubiera comido la serpiente. M. Twain.

La economía es el lugar donde sucede con toda naturalidad, lo que nadie hubiese esperado.

Millones de personas que anhelan la inmortalidad no saben que hacer con sus vidas en el atardecer lluvioso de un domingo. S. Hertz.

Uno no puede evitar que los pájaros revoloteen alrededor de su cabeza, lo que si puede evitar es que hagan el nido allí.

El último invento mecánico que tolero es el ascensor. J. L. Borges.

No hay hombres viejos, hay mujeres inexpertas. Charles Chaplin.

El cornudo conciente es inevitablemente el amante.

Los sueños que soñé cuando era joven no se realizaron pero me ayudaron a vivir.

El indio.

Cuento. Roberto Molero. Septiembre del 2001.

La dilatada pampa, era estrecha para la angustia del soldado de avanzada, de un regimiento alejado en incontables leguas.
La tarde iniciaba su repetido regreso a la noche.
Los perfumes de la llanura, hacían eco a un silencio solo roto por distantes cantos de pájaros.
El soldado y su caballo eran apenas un punto en esa búsqueda de la nada, llamada el encuentro con el indio.
Sus ordenes eran imprecisas, como sus pensamientos acerca de su destino.
Buscar al indio y no saber bien que hacer con ello.
Se apeó, sentado entre la hierba comió un trozo de charque y cebó algún mate, intentando sacar el gusto amargo de su boca.
De golpe vio en el horizonte un movimiento que le hizo sentir miedo.
Montó, sobre el caballo siempre se sentía mas seguro y tenso, se dispuso a esperar lo que esa rara tarde le traería.
El movimiento tomo la vaga forma de alguien montado que se le acercaba.
Comprendió que era un indio, como él, de avanzada.
Le quedaba huir, pero entendió que seria inútil, su caballo y su desánimo no daban para más.
Solo restaba enfrentarlo. Su espada contra una larga lanza que imaginó impaciente, no le daba precisamente ventaja alguna.
El indio se detuvo a unos veinte pasos de donde él estaba.
Se miraron, se midieron, ambos comprendían que uno esa noche no dormiría, o que por lo menos no vería el próximo amanecer.
La tarde continuaba su retirada, las primeras sombras hacían más solitaria la escena.
La pampa los honraba con su silencio.
Dos criaturas desesperadas en sus maneras y en sus códigos, gastaban en sus miradas las contradicciones de sus íntimas culturas.
El soldado quizás recordaba a su enjuta mujer de aindiado rostro. El indio a su cautiva blanca, trofeo de algún olvidado malon.
Quizás ambos se preguntaron el porque de ese absurdo momento.
Quizás por un nebuloso instante intuyeron la miseria de su condición.
Guerreros cuyas muertes a nadie importaría mucho. Avanzadas solitarias, destinadas al desencuentro.
Con lentitud giraron sus caballos y se alejaron mutuamente.
Sin poder saber que en ese gesto, mas que la vida, les iba la módica inmortalidad de un ejercicio literario.

El mar.

Poema. Carilda Oliver Labra.

Como en un lecho me tendí en el mar.
Hechizada por musgos y por linos
tuve acoso de brazos peregrinos
que me echaban las ondas al pasar.

Contra mi carne se batió el azar.
El agua -furia, vértigos y vinos-
se entretenía con los bordes finos
de mis caderas, blancas de esperar.

Entonces: grave, pálido, insereno,
llegaste como llega siempre el mar
y tu mirada me rompió este seno.

Ni Dios mismo nos pudo separar:
cuando una ola te volvía ajeno
entrabas en mis piernas con el mar.

Elogio a la rutina.

Conversando respecto a ocio, surgió que expectativas para las vacaciones era poder cambiar, o poder salir de la rutina.
El tema me pareció interesante porque en mis proyectos estivales se encontraba la idea de que yo buscaba todo lo contrario: estar en un sitio donde tuviera las suficientes rutinas como para que nada me planteara problemas e interfiriera con mi descanso.
En Corominas – (diccionario etimológico, versión breve) – y me encontré con lo siguiente:
RUTILANTE.Tomado del latín rutilians, rutilare “brillar como el oro”. De allí se derivan Rutina, rutinario, V. Romper.
El uso de la lengua concentra las contradicciones de una manera maravillosa. Así me sorprendí con rutina y romper. ¿No era que eran términos totalmente diferentes y que había que “romper la rutina”?
En mi concepto el progreso representa una ruptura, dejar de repetir una rutina para que aparezca otra respuesta para el mismo problema. Lo indudablemente paradojal es que esa respuesta plantea una nueva pregunta. Pero ¿no nos “arrutinamos” rápidamente en la nueva adquisición? ¿No es que en última instancia estamos buscando una nueva forma de rutina? ¿No es la rutina un pesado magma que va absorbiendo todos los progresos?
¿Los humanos somos seres inteligentes, sujetos del lenguaje, hecho que nos permite destruir nuestro habitat de una forma tan metódica que...si seguimos con este progreso vamos a lograr eliminar el planeta? Aunque siempre nos compararon con los simios, algunas veces me siento tentada de compararme con una hormiga. Una sociedad indestructible afanada en eso, en ser indestructible. Trabajan, se reproducen, trabajan, se reproducen e insisten en conductas instintivas ¿rutinarias? A mi entender ellas no progresan, se conservan.
Cada nueva propuesta diferente se convierte en progreso si, y sólo si, la sociedad la toma como rutina. Decía Freud respecto de la sublimación que lo era en tanto fuera socialmente aceptada. Siguiendo esta línea, si fuera conservada como adquisición...¿ no es así?
Podría también recordar el concepto de “energía libre” y “energía ligada” considerando que la energía ligada es la que se ha podido incorporar al sujeto. En este delirio “rutinesco” diríamos, se hizo rutina.
Tal las asociaciones provocadas para justificar la placentera rutina que para mi son las vacaciones, diferenciándolas de un viaje, por ejemplo, en el que se pretende que todo sea diferente....por lo que una regresa terriblemente cansada, anhelando unas vacaciones..
Creo que seria bueno diferenciar rutina de repetición, ya que desde un punto de vista psicoanalítico la repetición tiene que ver con la pulsión, mientras que la rutina es un recurso yoico de adaptación al mundo (a veces podría ser la rutina un recurso sumamente necesario frente a los graves casos de desorganización yoica, sabemos lo difícil de armarle una rutina a los pacientes graves).
También llaman rutina los bailarines a una coreografía establecida, y los músicos a los ejercicios para calentar los dedos – o los labios – y al instrumento.
Estamos plagados de rutinas que nos permiten dejar de volver de resolver problemas. Si tuviéramos que concentrarnos en cada lavado de dientes, abotonado de la ropa y otras pequeñeces, nuestra cabeza estaría más ocupada que la de Funes, el memorioso.
¡ Arriba la rutina!
Lic. Ethel Greizerstein.

Lo bello.

La experiencia de lo bello, se realiza en la conjunción adecuada, que experimentan los sentidos, con el significante amo que determina que es bello y que no lo es.
Cuando el objeto de nuestra mirada embelesada, es realmente una creación original de lo humano, se nos aparece como el propio significante amo mirando nuestra mirada.
Nos encontramos allí con la obra que marca un nuevo paradigma de la organización de los cánones de la belleza.
Hay allí, en ese instante maravilloso una identificación de los ideales del sujeto con el objeto, y se abre un instante de nuestra felicidad.
Es como en el humor donde por un momento el superyo nos depara una actitud indulgente, nos permite volver a nuestra mas tierna infancia donde frente a la mirada de la madre, recuperamos algo de lo irrecuperable, y nada nos duele. Es un goce tolerado, fálico, goce que se termina haciéndose social por la identidad de deseos de los sujetos en un momento histórico dado.
En tanto siguiendo a Freud, lo bello es también sexualidad humana en donde las marcas significantes nos determinan la plena posibilidad del goce fálico.
La belleza expresión de una estética histórica, también participa de la experiencia ética,
En esta debemos someternos al mandato del deseo, aceptando que la castración simbólica es la única posibilidad de jugar nuestro deseo sin ser aniquilados por el.
Lo bello se puede encontrar en muchos lugares, pero deberá estar incluido en las redes de aquellos significantes que fueron tejidos entre el deseo de la madre y el nombre del padre.
Lacan señala que lo bello es la ultima defensa frente a la aparición de lo real. En la película Old Thad Yazz, la muerte que llama al sujeto al encuentro con su desencuentro final, es también la imagen de la belleza y la sexualidad.
Así vale la pena morirse.

Roberto Molero, enero 2004.

sábado, 31 de julio de 2010

Frases inteligentes 7

Las tropas enemigas están frente a nosotros, detrás. A la derecha y a la izquierda. Estamos totalmente rodeados. Esta vez, el enemigo no puede escapar. Oficial norteamericano, de la segunda guerra mundial.

No siento nada cuando rozo las piernas de mi mujer, pero me duelen las mías, si a ella le duelen las suyas. Miguel de Unamuno.

Bigamia es tener una esposa de más. Monogamia es lo mismo. Oscar Wilde.

El primer humano que insultó a su enemigo en vez de tirarle una piedra, fue el fundador de la civilización. Sigmund Freud.

Para que seguir cometiendo viejos errores, si hay tantos errores nuevos para cometer. Bernard Russell.

Una vida sin riesgos es una vida muy riesgosa. Miguel Menassa.

Los hombres casados viven más que los solteros, pero están mucho más dispuestos a morir.

La abstinencia solo sirve cuando se convierte en vicio. Gregory Bateson.

Yo quería besarte.


Poema. César  Fernádez Moreno.

Estábamos en una de las habitaciones favoritas
de mi infancia
ésa de piso embaldosado
y ventanas profundamente excavadas en el muro
ésa con puerta de dos hojas
que se abre de golpe sobre el enorme jazminero
yo quería besarte
planeaba el camino mejor hasta tus labios
pero había comprendido que ya era imposible
cuando te vi de pronto muy cerca de mí
apoyados los hombros contra la pared
entonces dije no sé qué frase
y antes de terminarla ya estaba sobre tu boca
tú permaneciste quieta
sólo tus dientes resistían en semicírculo
pero mientras mi beso premioso se cumplía
tus ojos lloraban grandes lágrimas silenciosas
que invadían lentamente tus pómulos tus mejillas
iluminaban tu cara con cambiantes reflejos plateados
y se acercaban serpenteando a la linde de nuestros labios
el sueño continuaba después
con alternativas sin importancia.

La Trama


Cuento. Jorge Luis Borges.

Para que su horror sea perfecto, César, acosado al pie de la estatua por lo impacientes puñales de sus amigos, descubre entre las caras y los aceros la de Marco Bruto, su protegido, acaso su hijo, y ya no se defiende y exclama: ¡Tú también, hijo mío! Shakespeare y Quevedo recogen el patético grito.
Al destino le agradan las repeticiones, las variantes, las simetrías; diecinueve siglos después, en el sur de la provincia de Buenos Aires, un gaucho es agredido por otros gauchos y, al caer, reconoce a un ahijado suyo y le dice con mansa reconvención y lenta sorpresa (estas palabras hay que oírlas, no leerlas): ¡Pero, che! Lo matan y no sabe que muere para que se repita una escena.

Ante el Juez de Instrucción.

Cuento. Roberto Molero. 6 de marzo del 2000.

Me miró fijamente. Supe de inmediato que estaba perdido.
Desvié la mirada.
El secretario en su lectura hablaba de un ilícito.
Mi cabeza se obstinaba en recordar sucesos intrascendentes.
Los ojos de mi madre, de ese verde acicalado, eran todo lo que poblaba mi niñez.
El secretario insistía en el ilícito. El juez de instrucción, por la opacidad de su presencia  sugería que él, ya había cometido el acto miserable del día.
Pero yo no podía continuar ajeno al hecho.
Los ilícitos en mi barrio, eran materia de estudio o de admiración.
Los ilícitos en mi hogar eran repudiados por mi padre.
De golpe sentí asco, de la justicia, del secretario, del juez, de la transpiración cobarde, un acto pensaba puede redimir toda una vida errada, o por lo menos mitigar sus efectos.
Los pecados de la infancia, me decía, no pasan de veniales, pero yo albergaba dudas.
Finalmente comprendí que lo mejor era una amplia confesión.
Mire al juez directamente, al horror de sus noches deshabitadas, y hablé.
Desvió su mirada.
Fui condenado a doce días de prisión en la cárcel estatal de Pocitos en los arrabales de Montevideo

viernes, 23 de julio de 2010

Frases inteligentes 6.

Dios es el único ser que para reinar no tuvo ni siquiera necesidad de existir.
Charles Baudelaire.

La vida es una enfermedad mortal que se transmite sexualmente.

Todas las coronas se pagan, hasta las de espinas. S. Beauvoir.

Me han pasado cosas terribles en la vida, alguna de ellas sucedieron. M. Twain.

No piense mal de mi señorita, mi interés por usted es puramente sexual. Groucho Marx.

El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que se necesita de un especialista muy avanzado para verificar la diferencia. W. Allen.

La muerte esta tan segura de que nos va a ganar, que nos da toda una vida de ventaja.

La vejez no es tan mala si considera uno la alternativa. Maurice Chevalier.

Fue en Palermo.

Cuento. Roberto Molero. 26 de mayo del 2001.

Fue en Palermo, barrio temprano, que casi ciega mi mirada infantil. Una tarde, con el alma infectada por la desesperación, salí de búsqueda y de encuentro.
No bien la vi, supe que estaba perdido.
De una belleza desconocida, una composición lánguida y perfecta, como la madre de mis sueños, mitad mujer, mitad alondra. Mestizaje que no me abandono en toda mi vida, prueba irrefutable de un empeño mal entendido.
Trescientos cincuenta metros alcanzaron para que me mirase de reojo, un cierto cansancio en mis tobillos, fueron suficiente para que aceptara tomar un café juntos.
Una cifra de dos ceros, me puso en la pista que no era oriunda del barrio, posiblemente egresada de psicología o arquitectura, haciendo sus primeras armas.
La conversación era entretenida, pero mis frases mejor logradas apenas la conmovían.
El rojo de sus labios confundía mis sentidos.
Y tu, cuanto cuestas?. Me pregunto de improviso y con mirada socarrona.
Fue allí que malicie, que era un travesti o un investigador de campo.
Me hice el desentendido, pero recordé a los Siete Locos. Intuí que el papel del rufián melancólico no me sentaría nada mal.
Mantenido por un hombre, que no fuera mi padre, era una dignidad, desconocida en el barrio.
Porque fue en Palermo, donde los travestis hicieron su territorio. Y yo que bebí la prolija lluvia donde propiamente se fundo Buenos Aires, me sentí también reconocido, único.
Al principio todo fue como no lo imagine.
La mitad mujer, me arrastraba fatalmente hasta el cielo, la mitad alondra, ahora devenida urraca, me producía un no sé que de inmoralidad.
Tenía dinero, que en mi cuadra no era poco. Era respetado por todas las vecinas y hasta por algunos esposos condescendientes.
Un día le pregunte como se llamaba. Se puso totalmente colorada y no me respondió.
Hoy, al cabo de tantos años de cautiverio, de iniquidad y frenesí, puedo reconocer, que mi decisión, no se si equivocada o apresurada, se baso en la mirada, cuando en definitivo seria el olfato lo que decidiría la cuestión.
Un travesti a lo sumo huele como un hombre. El olor del azufre es de otra especie.

Demostracion de la existencia de Papa Noel

Demostración de la existencia de Papa Noel más conocido como Santa Claus: 

Se han obtenido los siguientes datos acerca de la existencia de Papa Noel:
- Ninguna especie conocida de reno puede volar. No obstante, existen aproximadamente 300000 especies vivas pendientes de clasificación. Si bien la mayoría de ellas son insectos y gérmenes, no es posible descartar completamente la posible existencia entre ellas del reno volador que solo Papa Noel conoce.
- Se calcula unos 2000 millones de niños (considerando únicamente a las personas con menos de 18 años) en el mundo. Pero dado que Papa Noel no parece que se ocupe de los niños musulmanes, hindúes, judíos y budistas, la cifra se reduce a un 15% del total (unos 378 millones, según las estadísticas mundiales de población). Según estas estadísticas, hay una media de 3,5 niños por hogar, por lo que estamos hablando de unos 108 millones de hogares (suponiendo que en cada uno de ellos, haya al menos un niño que se haya portado bien).
- Papa Noel dispone de 31 horas en Nochebuena para realizar su trabajo, gracias a los diferentes horarios y a la rotación de la tierra (se supone que viaja de este a oeste, lo cual parece lógico). Esto supone 967,74 visitas por segundo. En otras palabras, en cada hogar cristiano con un niño bueno, Papa Noel tiene 0,000001 segundos para aparcar, salir del trineo, bajar por la chimenea, llenar los calcetines, repartir los demás regalos bajo el árbol, comerse lo que le hayan dejado, trepar otra vez por la chimenea, subir al trineo y marchar hacia la siguiente casa. Suponiendo que cada una de estas 108 millones de paradas está distribuida uniformemente sobre la superficie de la tierra (lo cual es falso, pero puede valer para los cálculos), hay 4,7 Km. entre casa y casa. Se deduce de ello, que el trineo de Papa Noel se mueve a unos 4569 Km./s; aproximadamente 13438,33 veces la velocidad del sonido. Y un reno convencional sólo puede correr a una velocidad punta de unos 24 Km./h.
La carga del trineo añade otro elemento interesante al estudio. Suponiendo que cada niño solo se lleve un TENTE de tamaño mediano (0.9 Kg), el trineo transporta unas 340200 toneladas, sin contar a Papa Noel a quien siempre se le describe como bastante rellenito. En la tierra, un reno convencional no es capaz de transportar más allá de 150 Kg. Aunque el reno volador pudiera transportar diez veces esa carga, no bastarían ocho o nueve, sino que se precisarían unos 226800 renos. Esto incrementa la carga (sin contar el peso del propio trineo) a unas 353430 toneladas. Sí tenemos en cuenta el peso del conjunto 5353000 toneladas y que viajarían a unos 4569 Km./s y que crearían una resistencia aerodinámica enorme, esto provocaría un calentamiento de los renos similar al que sufre una nave espacial en su reentrada a la atmósfera terrestre. La pareja de renos que vaya a la cabeza absorbería un trillón de julios de energía por segundo, cada uno. En pocas palabras, se incendiarían y consumirían casi al instante, quedándose expuesta la pareja de renos posterior. También se originarían unas ondas sonoras ensordecedoras en este proceso. El tiro de renos al completo se vaporizaría en 4.26 milésimas de segundo. Papa Noel mientras tanto, sufriría unas fuerzas ficticias 17500.06 veces superiores a las de la gravedad. Si Papa Noel pesase 120 Kg (tirando por lo bajo), sería aplastado contra la parte posterior del trineo con una fuerza de más de 2 millones de Kg. Por consiguiente y concluyendo, si Papa Noel intentó alguna vez llevar los regalos a los niños en Navidad, está muerto.
Entonces surge la gran pregunta:
¿Existe Papa Noel?
Si respondemos lo anterior a un niño cuando nos pregunte por la existencia de Santa Claus (o bien, lo deduce por si mismo), el niño puede llevarse una desilusión tremenda. Por suerte, hay una contraexplicación que puede sernos útil en este caso:
El análisis anterior, basado en las leyes de la Física Clásica, presenta un fallo importante, puesto que no considera los fenómenos cuánticos, que son bastante significativos en este caso particular. Como se ha indicado, se conoce con extrema precisión la velocidad terminal del reno a través del aire seco de Diciembre sobre el hemisferio norte (por ejemplo). Así mismo, se conoce con tremenda precisión la masa de Papa Noel y su trineo (puesto que se conoce el número de niños, regalos y renos justo antes del vuelo). En cuanto a la dirección y sentido del vuelo, ésta es esencialmente de Este a Oeste.
Todo lo anterior significa que se puede determinar con excelente precisión el vector del momento cinético de Papa Noel y su cargamento. Basta con aplicar el principio de incertidumbre de Heisemberg para saber que la posición de Papa Noel, en cualquier momento de Nochebuena, es extremadamente imprecisa. En otras palabras, está "difuminado" sobre la superficie de la tierra, de forma análoga como el electrón está "difuminado" a una cierta distancia del núcleo de átomo. Por tanto, literalmente puede encontrarse en todas partes en un momento dado.
Por último, las velocidades relativas a las que los renos pueden llegar durante breves lapsos de tiempo hacen posible que, en ciertos casos, lleguen a algunos lugares un poco antes de salir del polo norte. Papa Noel, en otras palabras, asume durante breves periodos de tiempo las características del taquión. Estamos de acuerdo en que la existencia de los taquiones aun no esta probada y es hipotética, pero lo mismo ocurre con los agujeros negros, y ya nadie duda de su existencia.
Así que resumiendo y concluyendo, es perfectamente posible la existencia de Papa Noel y que reparta todos los regalos en nochebuena.

martes, 13 de julio de 2010

Frases inteligentes 5.

La moda es la pugna entre el instinto natural de vestirse y el instinto natural de desnudarse. Dino Segre (Pitigrilli)

El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores. W. Allen.

Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo; simpatizar con sus éxitos requiere una naturaleza delicadísima. O. Wilde.

Nadie se queja de tener lo que no se merece. Austen.

Solemos perdonar a los que nos aburren, pero no perdonamos a los que aburrimos. La Rochefoucauld.

Malgasté el tiempo y ahora el tiempo me malgasta a mí. Willian Shakespeare.

La mujer huye de la tentación; el hombre se aleja de ella a paso lento, con la dulce esperanza de que lo alcance.

Hay mujeres que no se divorcian porque no han terminado de vengarse. Sigmund Freud.

Ella queria eso y yo le daba eso. Ni semen ni sonrisas, latigazos.

Poema de Miguel Menassa.

Un día me pidió que la matara
y yo me lo pensé.
Al señor magistrado le podrás decir
que era el primer orgasmo de mi vida
y que esa emoción violenta me mató,
a mí no me lo digas, llévame una flor.
A mí, dame la opulencia de tus manos
pegándome,
abriendo surcos de amor sobre mi piel,
tu distancia viéndome gozar, eso quiero,
las blasfemias al oído para poder llegar:
Puta... Puta... Puta... hoy no te pegaré
y, ahí, comenzaba el gran concierto.
Los ayes de la bestia se tragaban el alma
la moral quedaba arrinconada en la ventana
y la carne en su ética, más allá de mi goce,
imponía la maravilla del dolor, su algarabía.
Un día me pidió que la matara
y yo me lo pensé.
A tus amigos puedes decirles
que no te amaba tanto.
Que me fui con un hombre
que permite el silencio.
Todos los amigos entenderán,
me fui con un hombre,
que amaba con frenesí,
todos mis defectos.
Nadie preguntará por la que sólo goza
cuando sobre su piel el amor deja huellas,
marcas que atestigüen que estuvimos, ahí,
amándonos.
Éramos únicos en esa soledad,
tú, enamorado de mis gritos,
yo, del dolor.
Tu cuerpo no existía,
sólo tu brazo firme
golpeando las nalgas de la muerte.
A tus amigos diles que un día me cansé
de tus modales delicados, de tu timidez,
que yo quería un macho a mi lado,
que me obligara a amar,
que me pegara siempre.
Y tú estabas lleno de palabras,
tu brazo, al pegarme, siempre tembló.
Cuando tu brazo dejó de ser tu brazo
y fue el viento de fuego del desierto,
la helada razón de los glaciares árticos,
ese día gocé,
ese día gocé desde la marca al alma,
ese día el dolor
gozó en mí como nunca.
Hielo sobre fuego y no se derretía.
Era un cristal que atravesaba el fuego
y al chocar con la piel se diluía.
Al recordar,
hielo y fuego eran el mismo sueño.
Quiero que intervenga la justicia,
que se abra un expediente
que se investigue nuestro amor.
¿Quién es el asesino?
Tus manos que apretarán mi cuello
hasta el orgasmo
o la tarde de otoño donde ciegos,
atravesamos las calles del delirio,
donde una gran maldad naciente
me hacía gozar.
¿Quién es el asesino?
Este pobre hombre sin destino
que sólo desea mi deseo
de morir en sus brazos
o la pequeña mujer
que invade su cerebro
cuando me llama puta.
¿Quién el culpable, quién?
Si cuando su brazo se alzaba
omnipotente contra el mundo,
era la fuerza de su brazo, mi deseo.
Le digo no a la vida para poder amarte,
me hundo entre las piedras amargas
de tus universales reflexiones.
Esquivo bruscamente
caricias comprometedoras
y caigo, infinita,
en mi propia negritud.
Hoy no es el goce el que nos llama.
Hoy es la muerte la que quiere gozar.
¡Pégame!
Soy esa puta
que siempre quisiste maltratar.
La esclava por amor
que siempre ambicionaste.
La mujer extranjera y sin familia
que nadie reclamará.
¡Mátame!
Llénate para siempre de mis gritos
de goce con la muerte.
Toma distancia de nuestro amor
pidiendo piedad
y mátame.
Haz como que juegas con mi cuello
y rómpelo.
Desprecio tu cobardía
tu demencia varonil
y muero sin que me mates,
sin matarme muero.
Siembro en tu vida la duda, la sospecha.
No me has matado, no y, sin embargo,
eres el asesino, el que violó a su víctima
mientras agonizaba.
Escríbeme un poema,
no te olvides.
Dibújame en la cara
una sonrisa eterna.
Pon tersura en mis pechos
y en mis nalgas la salsa de la vida.
No dejes de decir en el poema
que yo, también, te amaba.
A mis mujeres amadas,
a nuestras novias amadas
les dirás toda la verdad:
Un día me pidió que la matara
y la maté.
Y a cada una de ellas, mis amadas,
le hablarás en secreto de nuestro amor
y del grandioso momento de mi muerte.
Ellas se volverán locas
y buscarán el goce del dolor
y tú serás el asesino en serie
que la historia jamás olvidará.
Ten un destino
pégame más fuerte
mátame.

Matrimonio entre gente rara.

Estoy completamente a favor del permitir el matrimonio entre católicos. Me parece una injusticia y un error tratar de impedírselo.
El catolicismo no es una enfermedad. Los católicos, pese a que a muchos no les gusten o les parezcan extraños, son personas normales y deben poseer los mismos derechos que los demás, como si fueran, por ejemplo, informáticos u homosexuales.
Soy consciente de que muchos comportamientos y rasgos de carácter de las personas católicas, como su actitud casi enfermiza hacia el sexo, pueden parecernos extraños a los demás. Sé que incluso, a veces, podrían esgrimirse argumentos de salubridad pública, como su peligroso y deliberado rechazo a los preservativos. Sé también que muchas de sus costumbres, como la exhibición pública de imágenes de torturados, pueden incomodar a algunos.
Pero esto, además de ser más una imagen mediática que una realidad, no es razón para impedirles el ejercicio del matrimonio.
Algunos podrían argumentar que un matrimonio entre católicos no es un matrimonio real, porque para ellos es un ritual y un precepto religioso ante su dios, en lugar de una unión entre dos personas. También, dado que los hijos fuera del matrimonio están gravemente condenados por la iglesia, algunos podrían considerar que permitir que los católicos se casen incrementará el número de matrimonios por "el qué dirán" o por la simple búsqueda de sexo (prohibido por su religión fuera del matrimonio), incrementando con ello la violencia en el hogar y las familias desestructuradas. Pero hay que recordar que esto no es algo que ocurra sólo en las familias católicas y que, dado que no podemos meternos en la cabeza de los demás, no debemos juzgar sus motivaciones.
Por otro lado, el decir que eso no es matrimonio y que debería ser llamado de otra forma, no es más que una forma un tanto ruín de desviar el debate a cuestiones semánticas que no vienen al caso: Aunque sea entre católicos, un matrimonio es un matrimonio, y una familia es una familia.
Y con esta alusión a la familia paso a otro tema candente del que mi opinión, espero, no resulte demasiado radical: También estoy a favor de permitir que los católicos adopten hijos.
Algunos se escandalizarán ante una afirmación de este tipo. Es probable que alguno responda con exclamaciones del tipo de "¿Católicos adoptando hijos? ¡Esos niños podrían hacerse católicos!".
Veo ese tipo de críticas y respondo: Si bien es cierto que los hijos de católicos tienen mucha mayor probabilidad de convertirse a su vez en católicos (al contrario que, por ejemplo, ocurre en la informática o la homosexualidad), ya he argumentado antes que los católicos son personas como los demás.
Pese a las opiniones de algunos y a los indicios, no hay pruebas evidentes de que unos padres católicos estén peor preparados para educar a un hijo, ni de que el ambiente religiosamente sesgado de un hogar católico sea una influencia negativa para el niño. Además, los tribunales de adopción juzgan cada caso individualmente, y es precisamente su labor determinar la idoneidad de los padres.
En definitiva, y pese a las opiniones de algunos sectores, creo que debería permitírseles también a los católicos tanto el matrimonio como la adopción.
Exactamente igual que a los informáticos y a los homosexuales.

Autor anónimo.